El libro es una creación humana que sigue
reinventándose como forma y/o objeto pero sobre todo como relación dialógica
con el lector. El libro informa pero también entabla vínculos sensoriales y
emocionales, así como dinámicas diferentes tanto con su lector como con la
cultura del libro.
Recordemos algunas de las creaciones
humanas en el rubro “ libro”:
¿Qué tienen en común estos libros? En
primer lugar una composición unificadora que se estructura rítmicamente donde
aparecen por separado o en articulación la escritura, la imagen icónica, el
ornamento. El soporte varía pero no la distribución secuencial.
Estas regularidades tienen que ver con el
proceso de la lectura y la comprensión. Tienen que ver también con una relación
sensorial con el libro.
Hay libros que tienen historias especiales,
que fundamentan su originalidad y su personalidad.
Sin ningún orden especial, algunos ejemplos
de pasión convertida en libro.
En1887, Eadweard Muybridge publicó el libro
“Animal Locomotion, an Electro-Photographic Investigation of Censecutive Phases
of animal Movements”, un inmenso atlas de la locomoción humana y animal : 781
placas con más de 20.000 figuras, en casi todas las fases del movimiento.
Y, frente a un libro que exalta la
realidad, otro que explora la imaginación. El Necronomicón (en griego
Nεκρονομικόv) es un grimorio (libro mágico) ficticio, del cual habla el escritor estadounidense H. P. Lovecraft
(1890-1937), maestro de la literatura de
terror, en muchos de sus cuentos, comenzando con The hound (El sabueso, 1922).
Le atribuye la autoría al «árabe loco»
Abdul Alhazred. La fascinación que ha ejercido es tal, que muchos lectores
piensan que existe y muchos diseñadores han intentado darle forma.
Para mezclar la realidad con la imaginación,
sin que el lector se dé cuenta, está la obra de Joan Fontcuberta , los libros que “ponen en duda” la verdad que se le otorga
a las imágenes fotográficas.
“(…) Toda fotografía es una ficción que se
presenta como verdadera. Contra lo que nos han inculcado, contra lo que solemos
pensar, la fotografía miente siempre, miente por instinto, miente porque su
naturaleza no le permite hacer otra cosa. Pero lo importante no es esa mentira
inevitable, lo importante es cómo la usa el fotógrafo, a qué intenciones sirve.
Lo importante, en suma, es el control ejercido por el fotógrafo para imponer
una dirección ética a su mentira. El buen fotógrafo es el que miente bien la verdad
(...)” (Fontcuberta, 1997)
Herbarium (1984):


“Este conjunto de fotografías, concebido
como parodia de los trabajos ya clásicos de Karl Blossfeldt (1865-1932), nos
presenta un herbario imaginario. Lo componen pseudoplantas generadas a base de
detritus industriales y componentes orgánicos de diversa procedencia, la
combinación de los cuales, aparentemente, no queda alejada de la morfología
fantasiosa de un Gaudi o un Dalí. Joan Fontcuberta ha jugado a ser un dios que
recrease de nuevo las especies en consonancia con un mundo degradado; o a ser
un diseñador genético que, con dotes premonitorias, lanzase la colección
primavera-verano de plantas para después de la debacle nuclear. Las fotografías
de Fontcuberta tienden a confundir lo natural con lo artificial, lo auténtico
con lo falso, la realidad con la ficción. Y que esta síntesis se produzca
paradójicamente con un medio asumido históricamente como veraz significa
pervertir el principal carisma de la fotografía: el realismo.” Ed. Gustavo
Gili, Barcelona, 1984). http://fontcubertaencba-obra.blogspot.com/
Fauna (1987):
“Nos dice la verdad la fotografía?
¿Monopoliza nuestro conocimiento la ciencia? ¿Cabe todavía lo inesperado? FAUNA
es un proyecto realizado por Joan Fontcuberta y Pere Formiguera que aporta
algunas respuestas, mientras narra las experiencias del profesor Peter
Ameisenhaufen y hace la crónica de sus increíbles hallazgos zoológicos,
fotografiados por Hans von Kubert. Anticipándose a los efectos de la era
digital en la que ya estamos atrapados, la historia de este bestiario
fantástico, documentado con un complejo dispositivo científico, nos confronta,
con una sana ironía, con la cuestión de la credibilidad de la cámara y con el
estatuto de ficción de la imagen fotográfica.“http://fontcubertaencba-obra.blogspot.com/
Sputnik (1997):
“Joan Fontcuberta (1955) se convirtió en
fotógrafo en los 70. De la tradición del surrealismo español, crea elaborados
engaños fotográficos que desafían y provocan, obligándonos a reexaminar la
relación entre fotografía y realidad. La única información fiable que nos puede
dar una fotografía – afirma Fontcuberta – es que es tan sólo eso: una
fotografía.
Sputnik reúne toda una serie de material
inédito sobre la casi desconocida historia espacial soviética: fotografías,
anotaciones originales, instrumentos de navegación, enseres personales y hasta
una réplica de la nave Soyuz 2.
EL COSMONAUTA FANTASMA. En junio de 2006,
el periodista español Iker Jiménez, en su programa Cuarto Milenio, analizó la
eliminación de los archivos soviéticos de toda la información relativa al
astronauta Ivan Stochnikov (Joan Fontcuberta, traducido al ruso), desaparecido
en el curso de la misión Soyuz 2, el 25 de octubre de 1968, hipotetizando que
fue como resultado de una abducción.
A la semana siguiente, Iker Jiménez se vió
obligado a aclarar que tal suceso era en realidad una obra de Joan Fontcuberta
.” http://fontcubertaencba-obra.blogspot.com/
Para interactuar mentalmente, hay muchos
recursos, sobre todo el uso de la ilustración o mejor dicho la articulación
texto – imagen, como en el Quijote ilustrado por Dalí:
O esta otra presencia Dalí, en la visión de
un diseñador:
Y para interactuar físicamente: “El
Fabuloso almanaque de la fauna mundial, titulado Animalario universal del
profesor Revillod “, con ilustraciones
de Javier Sáez Castán y comentarios de Miguel Murugarren, que nos invita a jugar creando animales: el
libro nos presenta 16 animales reales imitando los antiguos grabados de los
libros de zoología, aunque introduciendo elementos desubicados, como taburetes,
teteras, libros, neumáticos, tinteros. Estos animales pueden recombinarse para
dar lugar a un montón de animales fantásticos, cada uno con su nombre y su
descripción.
Para una participación perceptiva y táctil
está “El libro negro de los colores” que
nos invita a desarrollar sensaciones a
partir del color negro:
La interacción está abierta a todo tipo de
realizaciones. ¿ Cuáles serían las interacciones propuestas por estos libros ¿?
:
Mihaela Radulescu/11 de noviembre del 2013