El diseño gráfico, al comunicarse con el
público, además de transmitir información y mensajes, genera ideas y desarrolla opiniones. Su proyecto comunicacional se
inicia con una intención comunicativa para luego desarrollarse en una
estrategia, en función de las condiciones de la situación de comunicación, de
su intención y propósito, del enfoque y
de los recursos conceptuales, técnicos y artísticos de los cuales dispone. Es
una estrategia de creación para la comunicación, con miras al destinatario
previsto, con el cual pretende establecer
un diálogo e implicarlo en la comprensión y eventualmente seguimiento
del mensaje.
La estrategia se realiza durante el proceso
de creación (sus resultados reales pueden observarse en el proceso real de
comunicación ) haciendo de la imagen gráfica un discurso pero al mismo tiempo
un producto de consumo, que proporciona satisfacción a su consumidor.
¿Cómo construir un discurso eficaz y
eficiente, con una estrategia bien pensada y bien realizada gráficamente que
vincule la imagen y su propuesto informativa / comunicativa con el imaginario y
el contexto del destinatario? ¿Cómo hacer que el producto sea fuente de
satisfacción para el consumidor?
Para ello, se apela a lo que el
destinatario sabe y considera relevante para su existencia y se construye la propuesta de comunicación a partir de esto.
¿Cómo? Observemos algunas modalidades en las ilustraciones de Benjamin Lacombe.
Puede sorprender al destinatario con una
nueva interpretación de lo conocido.
Benjamin Lacombe, Blancanieves
Puede seducir al destinatario
estéticamente, eventualmente con estéticas con las cuales el destinatario está
familiarizado; y / o a través de intertextualidades ( reciclaje creativo de
otras imágenes que gozan de reconocimiento público ).
Puede apelar a las emociones del destinatario, a sus creencias, a sus inquietudes. Incluso puede impactar al destinatario enfocando sus tabúes y confrontándolo con éstos.
Benjamin Lacombe, Madame Butterfly
A través de estos recursos puede motivar al
destinatario a buscar soluciones a sus expectativas o problemas ( personales y
/ o colectivos ) o simplemente puede ofrecer la satisfacción del consumo del
objeto mismo. El libro ilustrado desarrolla en gran medida esta segunda
función. Benjamin Lacombe (París, 1982),
Ana Juan (1961), Rébecca Dautremer (1972), Sara Morante (1976), grandes
ilustradores de nuestra época, son los seguidores de una amplia tradición
ilustrada por los ingleses Arthur
Rackham (1867-1939) y Warwick Globe (1862-1943) o el francés Edmund Dulac
(1882-1953). Sus orígenes se ubican hace 130 años, con Randolph Caldecott, quien propuso la yuxtaposición moderna de imagen y
palabra, como complementos, sin duplicar contenidos. A partir de la década de 1950, muchos diseñadores
gráficos optaron por el libro ilustrado . Paul Rand( diseñador gráfico) y Ann Rand ( escritora) crearon juntos libros
como “I know a lot of things” (1956) o “Sparkle and Spin” (1957) en los cuales
experimentaban con la interacción ”palabras – imágenes – pensamientos”.
En 1960 surgió una corriente británica que
enfatizó el uso de estéticas y técnicas artísticas en el libro ilustrado:
Charles Keeping, Raymond Briggs, John Burningham, Maurice Sendak .
Sendak,
“ Where the wild things are”
En los 70, Roy Gerrard impone el uso de la
acuarela:
Anthony Browne incluye referencias imponiendo la intertextualidad:
Dave
Mckee ( “I hate my teddy bear”), o Janet
y Allan Ahlberg introducen los temas de la cotidianidad: En el siglo XXI, el ilustrador Lane Smith en colaboración con el escritor Jon Scieszka abre de par en par las puertas de la imaginación :
Mini Grey combina técnicas y recursos( pintura y collage, por ejemplo ) para
teatralizar la imagen:
Jimmy Liao enfoca la psicología del lector
apelando a la carga emocional de la imagen:
Shaun Tan propone e ilustra con su obra el
concepto de “ texto pictórico “, trabajando secuencias de corte cinematográfico
y explotando los niveles de la
ambigüedad para una lectura abierta y
participativa:
Entre los libros de Shaun Tan mencionamos :
“Los conejos”, “ El árbol rojo”, “ La cosa perdida” y la novela gráfica sin
palabras “Inmigrantes” ( Shaun es
también diseñador de escenografías y artista conceptual para cine ). Ejemplos
de su estilo en “ El árbol rojo “:
“El árbol rojo” plantea una serie de mundos imaginarios, cuyas imágenes autónomas sin explicación escrita
provocan al lector a encontrar sus significados, desde una percepción
metafórica .El lector es representado por una chica que aparece en las imágenes.
El autor indica que “El árbol rojo “es una
narración experimental, un libro sin
historia, enigmático, no secuencial. Se puede leer/ver en cualquier orden y con
cualquier ritmo, en función de la personalidad de cada lector y del uso de
azar. Una inspiración para este proyecto fue el álbum ilustrado de Chris Van
Allsburg “The Mysteries of Harris
Burdick” (1984) y su mezcla de palabras
e imágenes que presenta fragmentos parciales de historias desconocidas, dejando al lector imaginar.
Para
Shaun Tan, la imagen sirve tanto para expresar
sentimientos como ideas, por lo cual optó por hacer un álbum ilustrado sobre sentimientos, sin línea
narrativa ordenadora, para ir «directamente a la fuente». Cada imagen se
abre de este modo a interpretaciones personales, a partir de un amplio eje de
emociones, entre sufrimiento y esperanza.
Para ampliar la información, ingresar a www.shauntan.net.
Observando el libro “Emigrantes”, cómo
funciona la comunicación gráfica: intención,
estrategia comunicativa creativa,
situación de lectura y discurso, información y satisfacción estética ?
Buscar información:
Mihaela Radulescu/23 de marzo del 2015









































