lunes, 6 de abril de 2015

Los principios de funcionamiento de la comunicación gráfica


El funcionamiento de la comunicación gráfica puede ser visto a partir de los principios rectores de la comunicación. En el siguiente mapa conceptual podemos centrarnos en los aportes de Norberto Chaves, en los aportes de Roman Jakobson o intentar una integración de las dos teorías. Los dos enfocaron el funcionamiento comunicacional en tanto que factores y funciones, con algunas diferencias. Chaves se centra el planteamiento discursivo mientras que Jakobson se preocupa por la producción enunciativa. Pero los dos  valoran la estrategia de la construcción intencional de la comunicación, dirigida  a obtener determinados efectos en el receptor.


 

http://maffernanda.blogspot.com/2010/04/funciones-del-lenguaje.html
Para profundizar en los dos enfoques:
El modelo de Jakobson es considerado un modelo básico para la teoría de la comunicación.
“Describe seis factores en el proceso de la acción comunicativa -emisor, receptor, mensaje, canal, código y contexto- y atribuye seis funciones del lenguaje en el dicho proceso: emotiva, conativa, referencial, metalingüística, 'fática' y poética.
 

 Su autor / emisor es  el artista, arquitecto y diseñador industrial italiano Luigi Serafini. El Codex fue  creado entre 1976 - 1978. La función referencial es la primera que llama la atención y tiene que ver con la relación que el emisor pretende entablar con su receptor: crear asombro, sorpresa, provocarlo y obligarlo a implicarse con sus propias hipótesis. ¿Por qué ? Porque se describe un mundo desconocido en una  lengua inventada y con ilustraciones que no remiten a una lectura clara , a una interpretación común de los lectores. El autor incluso indica que ha apostado por el  sinsentido, desanimando a los lectores a encontrar sentidos “ocultos “.  De este modo, la función referencial , aunque se alimenta de la memoria colectiva en cuanto a signos se refiere, se abre hacia horizontes desconocidos de interpretación aunque no carece de argumentos para capturar la atención del lector. Diríamos que la función fática conseguida a través del libro apoya la función poética que se expresa a través del mundo creado que seduce al observador por su estética y por los fragmentos de sentido que las ilustraciones proporcionan, al usar códigos y signos interpretables. De este modo, la función conativa puede realizarse en  territorios de temas tan generales como  la locura, la tiranía o la lujuria de la humanidad.



 

La estética surrealista aporta sus posibilidades de fusionar elementos, de crear construcciones híbridas, de proceder a metamorfosis, de llevar lo absurdo a la reflexión sobre el mundo o sobre nosotros.

 

Su estructura de dos partes que se dividen en once capítulos  . En la primera  parte se habla de la naturaleza. En la segunda de la vida “ humana “.




 

Tratando de ubicar la obra en un contexto de producciones similares, además del surrealismo podrían considerarse de manera transversal la literatura fantástica y los bestiarios medievales, así como la tradición de los códices, con su articulación texto – imagen.









 

se muestran como un cuadro operativo  para el acto de creación para la comunicación, sin considerar la situación del lector / observador  reducida a la decodificación de un mensaje.
¿ Cómo podríamos enfocar esta misma obra en base a los principios de Norberto Chaves?  



¿Nos ayudan los principios de la comunicación comprender la creación y el funcionamiento de esta obra? Sí, al poner en el centro de la atención la función poética, la construcción misma, que reformula las referencias y juega con los códigos para realizar una lectura abierta y participativa en cuanto a la interpretación de la gráfica, dejando impenetrable la escritura sin que por ello el libro deje de existir en tanto que construcción de sentido. La función emotiva, correspondiente al acto de creación, es apologética en cuanto al poder de la imagen y confiada en nuestro poder de re-invención, desde nuestra posición de lectores. Los principios del funcionamiento comunicacional 
Mihaela Radulescu/6 de obril del 2015

lunes, 30 de marzo de 2015

Breve historia de la comunicación gráfica


La historia de la comunicación gráfica integra un conjunto de manifestaciones de la comunicación visual: la escritura, la ilustración, la marca, los manuscritos, el arte gráfico,  las publicaciones impresas, la publicidad, la señalética, las publicaciones virtuales, el diseño de objetos , espacios y eventos, el diseño para cine y video, etc. Cada uno de estos componentes tienen su propia historia y las historias de todos se entrelazan e intercambian elementos y funciones.   En una excursión de timeline se comenzaría por las cavernas para llegar en nuestros días a la creación de universos interactivos. No es una historia lineal sino más bien un tejido de manifestaciones, en el cual podemos identificar flujos y núcleos y redes.
Los medios de comunicación tienen un rol importante.
 

En el tejido de la comunicación gráfica podemos escoger un núcleo y ver su carácter fenomenológico.  Podría ser en esta oportunidad el núcleo de los manuscritos ilustrados, cuyos textos tienen letras decoradas y son acompañados con miniaturas, guardas en los bordes  e ilustraciones alegóricas. Su existencia, como modo de expresión, es anterior al códice, y marcan el momento en que  los textos dejan de ser rollos de papiro o pergamino, para ser parte de un

 Entre los manuscritos ilustrados un lugar particular lo ocupan los manuscritos iluminados, es decir los que son  decorados con  hojas de oro y plata. Entre los primeros manuscritos están las Biblias y los Libros de Horas (compendio de plegarias para el día litúrgico), realizados por  monjes copistas. En los comienzos de la Edad Media los monjes también traducían las obras de la Antigüedad  y las escribían en manuscritos,  además de escribir obras sobre diversos temas de interés.

 

En el Siglo XIII comienzan a producirse libros ilustrados de contenido secular (no religioso), para el entretenimiento o la educación de la aristocracia: novelas de caballería, poemarios, genealogías, recetarios. Las primeras manifestaciones literarias en castellano, por ejemplo,  se producen durante los siglos medievales, coincidiendo con la Reconquista o la Conquista.

 

En el Siglo XIV, la producción de los manuscritos se hace en talleres ( ya no en monasterios ) donde se asignaban papeles especializados para su realización , para cortar el papel, para escribir, para ilustrar (  había quienes hacían la composición, otros aplicaban  colores,  otros preparaban  los pigmentos).  La producción de manuscritos fue reemplazada por la impresión, una vez inventada la imprenta; las ilustraciones fueron  reemplazadas por xilografías.
Desde el punto de vista de la gráfica, los manuscritos ilustrados o iluminados son verdaderas obras artísticas, donde el diseño integra el tratamiento visual de las palabras con la decoración y las ilustraciones.
Observemos por ejemplo la obra del Beato de Liébana de Burgo de Osma: “Apocalipsis miniado de san Juan” de  España, s. XI, que actualmente se encuentra en la Biblioteca de la Catedral del Burgo de Osma-Soria.



 

Otro manuscrito que merece la atención está en el Museo de Brujas (norte de Bélgica); se trata del  manuscrito Gruuthuse,  de principios del siglo XV, que contiene la más antigua recopilación de canciones religiosas y populares de los Países Bajos. El manuscrito recopila 147 canciones con notación musical, 18 poemas y siete oraciones en verso. Es obra de  cinco copistas de Brujas y fue realizado entre 1395 y 1408. Debe su nombre al bibliotecario brujense Lodewijk van Gruuthuse (1427-1492).
 

En los dos ejemplos anteriores podemos observar los dos caminos, el religioso y el profano, que seguían los manuscritos. Un tercer ejemplo aportará una mirada centrada en el carácter de objeto estético, con funcionamiento emocional, que los manuscritos desarrollaban. Observen el Chansonnier de Jean de Montchenu (Libro del corazón o Cancionero cordiforme), producido en Francia, s. XV, que actualmente se encuentra en la Bibliothèque nationale de France:


 

Entre los manuscritos medievales un rol particularmente importante lo tenía el libro de las horas, horarium o livre d'heures,  devocionario ilustrado con salmos y otros rezos de la liturgia diaria, programados  para su uso por horas litúrgicas. Se usaba mucho en  los siglos XIV y XV. Son libros únicos, elaborados exclusivamente para quienes los encargaban, nobles o reyes, cuyos escudos de armas aparecen en las páginas iniciales o  después del Calendario.
 

Libro de Horas del siglo XIII.
El libro de horas se  inicia con el Calendario de fiestas litúrgicas y de los santos por lo general y de cada región. Algunos libros registraban en sus miniaturas  los trabajos agrícolas  de cada mes o estación ; en otros, aparecían los  signos zodiacales, como en  “Les Très Heures du Duc de Berry” donde  cada miniatura zodiacal ocupa  una página. Este libro fue iluminado  entre 1412 y 1416 en Francia por los hermanos van Limburg, miniaturistas del  Duque de Berry.
 

Très Riches Heures du Duque de Berry
 

Très Riches Heures du Duque de Berry
En los manuscritos medievales nos interesan la composición y la integración de los recursos gráficos; de igual manera nos interesa el imaginario. Observemos por ejemplo la ilustración de monstruos marinos:
 

Monstruo marino (C van Duzer). British Library.
Algunos manuscritos son rodeados de misterios. Es el caso de Codex Gigas, o la Biblia del diablo, cuya leyenda habla de un monje benedictino que ha cometido un  crimen y que iba a ser  emparedado vivo si no  creaba en una noche un códice que contenga la Biblia y todo el conocimiento del mundo. Para lograrlo, se dice que el monje hizo un pacto con Satanás quien condicionó su apoyo en función de una imagen suya en una de las páginas de manuscrito.  
. ¿ Cuál es su verdadera historia?
El Codex Gigas fue escrito en el siglo XIII por un monje, Herman el Recluso, en el monasterio benedictino de Podlažice en Bohemia,  territorio que hoy es la República Checa. En latín significa  “libro gigante” y es tan grande que se necesitan dos bibliotecarios para levantarlo. El manuscrito es escrito  en pieles de animales (becerros), con tintas de colores e ilustraciones, “iluminado” al estilo de esa época. Incluye los colores rojo, azul, amarillo, verde y oro. Las mayúsculas tienen un elaborado sistema de iluminación a través de toda la página.
La escritura  es unitaria,  sin cambios, que – por otro lado - no se ha encontrado en ningún otro manuscrito de la historia. Su tamaño es de 92 x 50,5 x 22 cm, con un total de 320 páginas, pero en el tiempo muchas de las páginas han sido arrancadas, quedando en el misterio sus contenidos. Su peso es de 75 kg. En la página 290 aparece el diablo.
El Codex contiene la Biblia,  la Chronica Boemorum (Crónica checa) de Cosmas de Praga, curas medicinales, encantamientos mágicos,  trabajos del historiador judío Flavio Josefo (las Antigüedades judías y La guerra de los judíos),  etimologías del arzobispo San Isidoro de Sevilla, varios tratados sobre medicina del médico Constantino el Africano, un calendario, una lista necrológica de personas fallecidas, y otros textos, en una  combinación única. El manuscrito no fue prohibido por la Inquisición.
El códice está en una carpeta de madera, es cubierto con cuero y adornado con metal. Los registros en su extremo indican que fue escrito en el año 1229. Entre 1477-1593 su presencia es registrada en un monasterio de Broumov, luego fue trasladado a Praga en 1594 y se le dio al emperador Rudolf II, quien se obsesionó con él. En las  guerras del siglo XVII, los ejércitos suecos  se apropiaron del Codex que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional de Suecia en Estocolmo.


 

La investigación del  manuscrito indicó que se utiliza sólo un tipo de tinta, hecha de insectos aplastados. Por el  estilo y la fuente de la caligrafía se dedujo que es obra de un solo escriba. Algunos  expertos estiman que su realización tardó  de 25 a 30 años, pero la tinta indica un intervalo de 24 a 72 horas.
Otro manuscrito misterioso es el MANUSCRITO VOYNICH.



 

Con el  método de datación por radiocarbono, se ha determinado que fue creado entre los años 1404 y 1438.  Hay un enigma : el alfabeto con que fue escrito el texto resulta desconocido e incomprensible, aunque parece tratarse  de un lenguaje muy concreto, basado en una lengua natural. Aun no se ha descifrado su lenguaje, similar al árabe en su grafía. Tiene más de 170.000 glifos o caracteres encriptados. Incluye  imágenes de botánica, astros, planetas y curiosas representaciones humanas en escenas  inusuales.  Hoy forma parte de la colección de libros raros de la Universidad de Yale.






¿ Qué otro núcleo de la historia de la comunicación gráfica podría llamar la atención por la complejidad de sus manifestaciones ?
Mihaela Radulescu/ 29 de marzo de 2015