martes, 13 de mayo de 2014

La comunicación de la marca personal en la actualidad

¿Y si Van Gogh hubiese tenido una tarjeta personal o un portafolio online? Quizás hubiese obtenido el merecido reconocimiento de su obra antes de su muerte. En todo caso, la motivación de Van Gogh, no iba por ese lado. Sin embargo, este ejemplo imaginario lleva a pensar que los tiempos han cambiado y hoy en día estamos en un entorno muy competitivo, donde es importante marcar la diferencia. En ese sentido, así como las marcas comerciales construyen su promesa o propuesta de valor, las personas pueden desarrollar su propia marca alrededor de una habilidad específica y de esa manera conseguir un mayor éxito en las relaciones profesionales y sociales. El presente artículo pretende dar algunos alcances sobre cómo opera la comunicación de la marca personal en la actualidad.
En el siguiente video, se aprecian diversas definiciones de marca personal de autores de distintas épocas y disciplinas. En todas ellas, la marca personal se entiende como un camino que se elige y se cultiva, así como la importancia de diferenciarse de los demás.
VIDEO: ¿Qué es la Marca Personal?


El término "marca personal" o personal branding en inglés, se refiere a un concepto de desarrollo personal, cuyo objetivo es definir y mejorar la propuesta de valor personal, es decir, lo que hace a una persona interesante, diferente y relevante para el mercado de servicios profesionales. Para construir la marca personal, es preciso hacer un análisis interno (reconocer las fortalezas y debilidades, las destrezas y la experiencia adquirida) y un análisis externo (definición del público objetivo, conocimiento de la competencia y el mercado profesional).
Además, la marca personal implica la elaboración de una estrategia hacia dónde uno quiere llegar, ya sea para encontrar trabajo o para escalar dentro del campo profesional. Dentro de la estrategia, la promoción ocupa un lugar preponderante. Para ello se cuenta con herramientas de presentación como lo son: el currículum vítae (CV) y el portafolio. Ya sea en soportes físicos o virtuales, ambas herramientas deben dejar una primera impresión memorable y hacer que la gente quiera conocer más de uno. 
En primer lugar, el CV es un documento de presentación profesional. Llamado también "hoja de vida", muchas veces es el primer contacto entre un empleador o potencial cliente, por lo que debería ayudar a llamar la atención y destacar del resto. Por ejemplo, en la imagen inferior, se puede apreciar un CV que tiene un enfoque infográfico (iconos y gráficos), donde la elección de los colores responden al concepto que el diseñador ha desarrollado.

CV de Errol Veloso (vía Behance) 

Por otro lado, el portafolio cuya finalidad es mostrar y vender, debería tener una especialidad creativa. Se puede especificar el tipo de trabajo (corporativo, editorial, ilustración), el tipo de industria (moda, diseño, arte) o el tema (productos, servicios). En todo caso, el portafolio se elabora siempre alrededor de las imágenes que mejor representen la marca personal. 
En la actualidad, existen más opciones para promocionar la marca personal. Las nuevas tecnologías y el uso de las redes sociales (social media) como Linkedin, Twitter y Facebook, pueden también contribuir a construir un perfil profesional en línea y difundirlo. A ellos se suman, los blogs, los sitios web y landing pages (página de entrada a la cual se llega después de haber hecho clic en algún enlace). Para muchos profesionales, lo mejor es tener presencia en varios formatos personalizados para propósitos específicos.
Resulta interesante ver cómo se experimentan con los nuevos formatos digitales. Un caso memorable es el de Philippe Dubost, un jefe de producto web radicado en París, quien buscaba un empleo y creó el "Philippe's Amaz'ing Resume". Se trata de un CV que imita la página de Amazon.com, donde el profesional es ofrecido como un producto, con imágenes, opiniones y la frase "Solo queda 1 en stock. ¡Ordene pronto!". Incluso tiene la opción de agregarlo al carrito de compras y al hacerlo se envía al usuario a un formulario de contacto. Una manera original y creativa de presentación cuyo propósito es ser contratado.

Printscreen del CV de Philippe Dubost (vía Mashable)


Se puede ver la página original aquí. Por cierto, Dubost logró conseguir un empleo.

Otro caso interesante es el de Dawn Siff, una periodista quien a través de "Vine" (una plataforma creada por Twitter que permite crear y publicar videos cortos), explica las razones por la que debería ser contratada en un video de solo 6 segundos. Es considerado uno de los primeros de esta clase. También logró conseguir un empleo. Ver aquí.

Finalmente, con miras a una proyección profesional y laboral, la construcción de la marca personal distintiva resulta importante en estos días de alta competencia. En consecuencia, una efectiva comunicación basada en una estrategia que contemple diversos soportes y formatos, contribuirá a que la marca personal destaque sobre el resto.  

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PREGUNTA: 2 opciones:
¿Podrías mencionar uno de los portafolios presentados dónde se comunique una propuesta de valor personal? Sustentar la respuesta.
O:
Revisar la siguiente lista de portafolios. Si fueran clientes o dueños de un estudio de diseño, ¿a quién contratarían debido a su portafolio? Sustentar la respuesta teniendo en cuenta la propuesta de valor de la marca personal.

Armando Abanto              
Elena Arévalo    
José Díaz               
Miluska Gallo    
Alejandro Hidalgo            
Emily Lafosse
Milagros Lucas
Alithú Maa
Johana Montero
Gabriela Quezada
Claudia Rodríguez
Franco Salazar   
Bonnie Santos
Gabriela Serruto
Adriana Talavera
Fátima Tomayconza
Carla Torres
Kelly Agrado      
Enmanuel Badajoz            
Jeny Bartolomé
Rubén Cárdenas
Cristina Cortez
Nía Cueva
Daniela De los Ríos          
Iris Del Risco
Daniela Gamarra
Daniela Paz
Sandra Laura
José Maesaka
Mariana Medrano
Yuliana Mesía   
Milagros Torres                  
Rebeca Morimoto           
Miyuki Tamashiro
Erika Yakabi        

lunes, 5 de mayo de 2014

El naming: la presencia gráfica de la marca



“La marca es una realidad compleja y global. Es el todo y las partes. No es una cosa ni una superposición de cosas y acciones. La marca es ambivalente: consta de un aspecto real y económico (es el principal capital de la empresa) y un aspecto ideal y cultural (la fascinación social por las marcas y el deseo de apropiación que ellas suscitan). Este último aspecto es el que determina, en las empresas, las decisiones y las estrategias creativas y de gestión de las marcas. Hasta tal punto que ello ha dictado una nueva ley: Diseñar el deseo antes que el producto.
En efecto, tanto desde el punto de vista teórico (estudios, investigaciones, modelos) como desde el punto de vista empírico (la práctica, las experiencias, los resultados), la marca es una construcción estratégicamente planificada y gestionada. Y su lenguaje, con el que dialoga con los públicos, es esencialmente emocional y simbólico. Así, la marca es un sistema de cosas, objetos y acciones, y al mismo tiempo, un sistema de símbolos: sensaciones, relaciones, imágenes, signos, relatos. Elementos todos ellos  portadores de significados.”
Es lo que afirma  J. Costa en  “Construcción y gestión estratégica de la marca” http://www.ekosnegocios.com/marcas/material/pdfCapitulos/1.pdf
Y continúa:
 “Por consiguiente, el significado de la marca es la combinación de tres elementos: el posicionamiento (que es una estrategia de la empresa), la comunicación (que es la acción por la cual la estrategia se realiza), y la imagen de la marca (que es una representación mental, resultado del filtrado psicológico que hace el público).”
En cuanto a diseño, enfoca con particular interés el siguiente aspecto:
“La nueva rama del diseño de marcas gráficas es el diseño de marcas verbales. El diseñador, que es cada vez más generalista, al que le entusiasma abrirse a experiencias profesionales nuevas, ahora tiene en la creación de nombres de marcas (naming) la ocasión de aplicar su talento en la comunicación verbal. O tal vez es más exacto decir comunicación sonora, pues los nombres marcarios son, más que textos, o más que palabras, sonidos dotados de ciertas condiciones sensibles, muy semejantes a las de las marcas visuales. Efectivamente, el nombre de marca participa de las mismas características que su forma gráfica y debe ser:
•               Original
•               Pregnante
•               Sencillo
•               Recordativo
•               Estético
•               Directo
•               Instantáneo
Y como la marca gráfica, el nombre no es traducible.”


Destaca la importancia del naming: 
 “La gente no compra productos, compra marcas. Más aún, compra las imágenes mentales que las marcas despiertan en el imaginario colectivo. Crear imágenes psicológicas de marca y su discurso coherente, pasa irreductiblemente por el acto de Nombrar, dar nombre y socializarlo: en el mínimo tiempo y esfuerzo económico posible, y en la mayor extensión de mercados.
Todo empieza con el Nombre: él es intercomunicación. El Nombre de la marca es el mensaje más repetido de todos. Mucho más que los logotipos, los símbolos y los colores. Mucho más que los embalajes de los productos, pues estos cambian con el tiempo y las oscilaciones de los gustos, los estilos y los códigos. Mucho más repetido que sus anuncios, que se “queman” con cada campaña y han de ser sucesivamente renovados (donde lo único invariable es el nombre) en este campo de batalla en el que coinciden las estrategias del marketing, la competitividad, la creatividad y la identidad corporativa. El nombre de la marca será más veces pronunciado, escuchado, leído y visto: millones de veces a través de los grandes medios de difusión, en los embalajes de los productos, en los supermercados y puntos de venta, los anuncios, las promociones, las ferias y exposiciones. Todos estos vehículos y soportes están atravesados a lo largo de la vida y las evoluciones de los productos o servicios, por este invariante de la marca que es su nombre verbal.”
El Naming y el Branding funcionan con estrechas relaciones. La manera en que se grafica el nombre es parte de la construcción gráfica de la imagen de marca y puede ser uno de los conectores formales que unifican el universo de la marca a la vez que le permiten expandirse.
Observemos y analicemos  el tratamiento gráfico del nombre de  Google, que cuenta con un  logotipo  (  diseñado por Ruth Kedar y basado en el tipo de letra Catull) y con una variedad de otros tratamientos gráficos que funcionan como logos alternativos y que aluden a diferentes eventos y personalidades ( lo que se  denomina “doodle”). Estos tratamientos gráficos pueden llegar a plantear verdaderos discursos que destacan los valores de Google: información, dinamismo, actualidad, originalidad, imaginación, procesamiento de datos.
Observemos algunos de los que refirieron los Juegos Olímpicos de Londres 2012:




 
O el que se presentó para el aniversario de 30 años del Pac Man:


O el tributo a John Wisden, jugador de criket, inspirado en el libro


O el dedicado a María Callas:

Una característica importante es que funcionan como juegos. Veamos cómo funciona el dedicado a Stanislav Lem, escritor de CF:
Y el dedicado a Doctor Who:
Google Doodle 50th anniversary of Doctor Who [ Google Doodle G


Doctor Who Complete Game - How to Play "Doctor Who" Goo


Y el dedicado al aniversario de Roswell:
Google Doodle Game - 66th Anniversary Roswell UFO Incident


¿Hay otras marcas que siguen este planteamiento del naming?
Mihaela Radulescu, 5 de mayo del 2014


jueves, 1 de mayo de 2014

La narrativa visual

La narrativa visual se basa en la capacidad de la imagen de contar historias, a través de un discurso visual que  remite a la existencia de un mundo, al cual revela parcialmente, desde el punto de vista de determinada interpretación. La narrativa visual tiene una larga historia, desde las cavernas primitivas, pasando por los muros ceremoniales y las paredes adornadas de la Antigüedad hasta la interacción fundacional con el texto, iniciada en el antiguo Egipto y desarrollada en los manuscritos religiosos de la Edad Media y los cuadernos de viajeros, para llegar a libros impresos de todo tipo – libros científicos, técnicos, literarios, enciclopédicos, de divulgación-y al concepto actual de una arquitectura infográfica de la información.
La colaboración texto – imagen es compleja y variada, en su creación, planteamiento y recepción interpretativa. Comenzando por la creación: puede comenzar por la construcción visual, por la construcción textual o por la generación conjunta de los dos factores estructural-procesuales. Por ejemplo, el comic puede comenzar por la imagen, luego interviene el texto para complementar la imagen; el álbum ilustrado comienza por el texto, que será “ilustrado” con la imagen; la infografía se construye como interacción texto – imagen, desde el inicio, tomando como eje un mapa conceptual.
Los tres casos de creación pueden articularse también en un desarrollo mixto, en la novela gráfica o en un libro enciclopédico visual.
En cuanto al planteamiento, estamos hablando de la situación de lectura que se ofrece al observador, el cual verá una composición mixta, ordenada según determinado principio de diseño de la página (es decir del espacio en el cual se produce la interacción texto – imagen) que tiene directa consecuencia en la lectura interpretativa. Puede ser una composición geométrica, que da un ritmo regular a la lectura, insistiendo en la secuencias de las acciones, con variación en cuanto a las dimensiones de los encuadres, para resaltar la importancia del momento representado; puede ser una composición orgánica, irregular, que apoye la idea de la confusión de los registros, estados o acciones; puede ser una composición de redes estructuradas de manera argumentativa, etc. Lo importante es que la composición en página aporta información y contribuye activamente en la producción de sentido.
Si nos ubicamos en un ángulo creativo, el planteamiento propone  una elección de elementos (verbales, icónicos, plásticos) que pasan a combinarse de cierta forma, para crear una representación, es decir una imagen que remite a una realidad que podemos identificar y comprender, a la vez que desarrolla una significación, es decir una situación de lectura interpretativa que nos permite experimentar un sentido determinado.
Finalmente, en lo que se refiere a la lectura interpretativa, ésta tiene que ver con la memoria y el ejercicio referencial del observador, ya que se construye a mitad camino entre el texto-imagen  como objeto de sentido y la misma identidad del observador, con su capacidad de reconocimiento, interpretación, procesos de asociación y argumentación, hábitos de lectura, historia de lectura, etc.    
De hecho, la valoración tanto del texto como de la imagen, así como de la interacción texto – imagen se inscribe necesariamente en su contextualización en las redes de signos en las cuales la memoria del receptor puede ubicarlo. Pueden relacionarse con una experiencia vivencial o cultural, compararse con otros productos culturales con los cuales presenta alguna similitud, temática, de lenguaje, de autoría, de visón del mundo, de género o tratamiento.
Por otro lado, la imagen requiere de una imaginación interpretante y a la vez la fomenta: lo que se incorpora y lo que se actualiza desarrollan una dinámica productiva en la memoria, teniendo como resultado el reconocimiento de informaciones y la generación de conocimientos, expresados a través de ideas o presencias mentales, que se apoyan en signos de menor o mayor complejidad.
Las interacciones texto - imagen
El texto y la imagen entablan relaciones diferentes en el espacio objetual del libro, según el principio compositivo que asigna modalidades particulares a la información y expresión en la construcción de un discurso comunicativo, que lleva al conocimiento del observador una información a la vez que plantea la semántica del universo representado y significado. 
La dinámica de  las interacciones texto – imagen en la narrativa visual  se centra en la generación de un discurso diseñado estratégicamente para la representación y significación de un concepto desarrollado en una narrativa con personajes, acciones, locaciones.  El discurso es la expresión de un proyecto comunicativo y se apoya en la construcción de inferencias, desde las estructuras referenciales del texto y de la imagen, para sustentar la producción de efectos de sentido. Las inferencias derivan de la lectura de los elementos que diseñan la  argumentación  discursiva, contenidos en la interacción - imagen y vinculados a la memoria cultural.
La imagen y su vínculo con la memoria cultural
El carácter de discurso de la imagen requiere de una realización que se inserte en el imaginario colectivo para poder constituirse y funcionar como acto comunicativo, sustentado en una intención y un proyecto. Para ello, la imagen se genera como construcción estratégica, contextualizada y dialógica, actualizando referentes y desarrollando opciones de selección / combinación de elementos y estructuras, a la vez que apela a estéticas y valores.
En la apropiación de signos culturales, con su propia trayectoria de significación, para la producción de la imagen, se producen  transformaciones  de mayor o menor proporción en lo referente a la significación. La imagen recicla los signos de la memoria cultural. El reciclaje  conserva constantes e introduce diferencias.
Por otro lado, puede mostrar enfáticamente su intertextualidad,  estableciendo una red explícita de referencias con otras imágenes, con intercambio de valores simbólicos.  Las intertextualidades  enriquecen la construcción se sentido con referentes que traen su propia representación / significación, incluyendo un diálogo con la(s) otra(s) imágenes y a través de ella(s) con otra(s) cultura(s).
La intertextualidad funciona como: apropiación; producción de sentido; funcionamiento nuclear  de redes de sentido; recurso de interactividad que motiva y fundamenta la interpretación del observador.  
La dimensión referencial se combina con la dimensión del lenguaje visual como sistema modelizador: el tratamiento del espacio,  contenido y representado, sobre todo en lo que a sus valores simbólicos se refiere; los planos de la imagen; la relación entre los signos y con el marco;  la composición en lo que se refiere a asociación, distribución, proporciones y   ritmo.
En la narrativa visual que hace interactuar texto e imagen, se crea y se expone una intertextualidad dialógica propia de la interacción, que invita al observador a una permanente comparación no sólo de las formas y contenidos de los dos factores en interacción sino de la relación generativa de sentido que nace de ella. 
La lectura de la imagen en la interacción texto - imagen
La situación de lectura - tanto del texto como de la imagen - en el acto de recepción se genera a partir de los indicadores de la selección / combinación de elementos que, a su vez son  la concretización de la generación de sentido. En la situación de lectura de un discurso que emerge de la interacción texto-imagen interactúan signos verbales, icónicos y plásticos, para llegar a una integración coherente y cohesiva. Ante ellos, el receptor procede a realizar operaciones de identificación, interpretación, contextualización, valoración.
La identificación de signos y la interpretación de las asociaciones sígnicas ( significante- significado-referente; la ubicación de los signos en el espacio;  las relaciones entre signos ) componen un diseño de  morfosintaxis cuyo rol es la estructuración de los signos en un sistema o constelación que produce efectos de sentido.
La situación de lectura  confronta al observador de la imagen con esta  morfosintaxis de la imagen, que corresponde a la selección / combinación de signos; a la vez lo confronta con su   semántica, que se genera a partir de  la relación de los signos con las realidades referidas; y con una  pragmática, es decir con el proyecto responsable de la realización de los efectos  en el observador. En este programa de representación y significación, un rol importante lo juega la red isotópica que se establece entre el texto y la imagen que interactúan, es decir los elementos que pertenecen a la misma red de sentido, instalados tanto en el texto como en la imagen.
La lectura de la imagen se inicia entonces con la lectura de la composición: los planos y secuencias de planos; el montaje, que conlleva al desarrollo del proyecto de generación de sentido. Se trata de una realización sintáctica tanto discursiva como expresiva, apoyada por la red isotópica del texto- imagen.
La composición del plano de la imagen se actualiza expresivamente a través del lenguaje visual: el enfoque, el  distanciamiento, la apertura del plano, el tratamiento de la luz que definen el diseño de espacios se complementa con el uso de la línea, de la forma, del volumen, de la profundidad, del color, que participan en la creación de objetos, seres, paisajes.  El resultado es un plano sintácticamente organizado, con valores semánticos y pragmáticos, que – además – presenta conectores para las redes isotópicas temáticas y semánticas.
La composición del plano integra por ende no sólo a los personajes, seres, objetos, naturaleza sino también el ordenamiento de los mismos en el espacio y su interacción. Hay diferencias en los efectos obtenidos por una composición basada en  diagonales de una composición en la cual los elementos se organizan en curvas, en un movimiento de envolvimiento. Se crean así  universos diferentes, activo uno, en plana acción y expansión,  propenso a cerrarse el otro, para proteger o encerrar.
Por otro lado, la valoración de los referentes nos conduce  a la interpretación semántica: significados, representación, significación, contextualización.
Finalmente, no interesa evaluar los efectos de sentidos y efectos de recepción en una  pragmática de los efectos perceptivos, cognitivos, emocionales, sociales; asimismo, la  contextualización (histórica, poiética, cultural). Ello nos dará la información necesaria para la  valoración  motivacional, apreciativa, cultural y de aportes al conocimiento.
La organización gramatical de la estructura de la imagen plantea una situación de lectura en la cual colaboran los efectos sensoriales, cognitivos y emocionales para asegurar su comprensión interpretativa.
En el acto,  se evidencia la capacidad humana de exteriorizar su interior. La representación de la imagen  construye, no refleja la información proporcionada por el texto y en la construcción surge un mundo, a través de la de-construcción y re-construcción  del sentido del texto. Se provoca de este modo  el deseo del lector - observador de ingresar y descubrir este mundo que finalmente podrá confrontar con su propio mundo personal. 
Los componentes  narrativos, discursivos y expresivos de  cada imagen se interpretan en relación con el texto, en una significación global que  actualiza los propios referentes de la memoria del observador. Aunque sea difícil separar los elementos participantes en cada generación de sentido, esto puede hacerse a través de una organización gramatical de su estructura – proceso, observando al respecto  paradigmas,  códigos y discursos, signos, para luego deducir u observar  los efectos o lo que en líneas generales se llamaría la pragmática de la imagen.
La pragmática es el terreno de los efectos de sentido que el discurso que resulta de la interacción texto – imagen  plantea, en tanto que acción comunicativa con  valores  utópicos, lúdicos, prácticos o críticos. Los valores se definen conceptualmente en la intersección de las ideas y del lenguaje.
La narrativa visual literaria
La narrativa visual literaria puede optar por el álbum ilustrado, para diferentes públicos y edades, que construye una interacción texto – imagen donde el texto el conductor de la narrativa y la imagen abre ventanas connotativas en el universo representado, aportando elementos que representan más allá del relato textual y significan con mayor fuerza que el texto, al hacer participar varios niveles de percepción.
Puede optar también por la novela gráfica, donde el portador de la representación – significación y el cauce del relato es la imagen, que asegura con sus secuencias el desarrollo de las acciones, a la vez que profundiza en el componente connotativo – simbólica de la narrativa. La novela gráfica tiene una narrativa compleja, que define un mundo, con espacios, tiempos, acciones, personajes, con un concepto discursivo y una visión del mundo de tipo cinematográfico. A la complejidad narrativa le corresponde la complejidad plástica, pues la novela gráfica es tratada con un lenguaje plástico estético generador de sensaciones y contenidos.
En otro nivel de complejidad está el comic o la historieta, cuya estructura es equivalente a la del cuento literario y se construye en torno a un personaje o a la interacción entre personajes. El lenguaje del comic es el lenguaje gráfico, con sus diferentes estéticas y estilos.
Un lugar especial en el campo de la narrativa visual  lo ocupa el libro de autor. El libro de autor es la expresión completa del imaginario de su  creador. Es su proyección externa  que ilustra con imágenes y textos,  articulados de manera subjetiva, un recorrido por la memoria del creador.  Estos recorridos son tan variados como personalidades creativas hay. Adoptan formas diferentes, desde una bitácora o un diario hasta  un albúm ilustrado. Sus temas y sus enfoques son diferentes, desde mundos oscuros hasta paisajes infantiles. Pero, a pesar de tanta variedad, tienen algo en común, además de la relación profundamente expresiva entre el libro y su creador: el uso de la ilustración. La ilustración es el recurso fundamental para dar forma al pensamiento y a la emoción, unidos en la voluntad expresiva. Y, como tal, goza de una gran libertad conceptual y formal.
El álbum ilustrado
El álbum ilustrado lleva adelante una historia en la cual colaboran la imagen y el texto, cuyos signos y construcciones de sentido interactúan para crear un espacio dinámico y complejo que se ofrece al lector como un mundo por explorar, donde el mismo lector aporta su interpretación no sólo porque debe de-construir, conceptualizar y re – construir sus sentidos sino porque la imagen y el texto están en permanente diálogo.
 En el álbum ilustrado encontramos una interpretación explícita, enfáticamente personal del artista que funciona como una nueva versión del texto, sobre todo porque en la mayoría de los casos  el texto es anterior al tratamiento visual.
La ilustración acompaña e ilustra una idea, un texto; usa   las posibilidades del lenguaje visual para representar una realidad y de generar un discurso a partir de la ilustración. Trata de representar un concepto, una historia, un argumento y entablar vínculos entre el texto y la imagen, para el desarrollo de un mensaje completo y autosuficiente.  La ilustración, además de movilizar  recursos artísticos, requiere de estrategias de creación y comunicación, lo que la hace uno de los objetos significantes centrales en la producción de sentido.
El estilo del álbum tiene una gran importancia, porque la visión artística aporta una mayor riqueza en la generación de significación. Los efectos de sentido reciben insumos que les permiten desarrollar un mayor impacto perceptivo y emocional, a la vez que lleva los efectos cognitivos al terreno de la estética y el arte, al igual que los efectos sociales. De este modo, el álbum ilustrado se vuelve una obra de arte, interdisciplinaria a la vez que armónicamente integradora.
 El lenguaje visual es el que abre las puertas de la identidad artística del álbum, por el tratamiento plástico de los elementos icónicos y una morfosintaxis realizada en el nivel estético, lo que da el carácter único y complejo a la obra.
Para desarrollar estos temas ver la narrativa visual d del Laboratorio de Investigaciones y Aplicaciones de Semiótica visual PUCP:
http://departamento.pucp.edu.pe/arte/laboratorio-semiotico/
Para profundizar en la problemática del acto creativo, veamos y analicemos el trabajo de ilustración de Santiago Caruso, ilustrador argentino, en SENHORITA CHRISTINA: http://galleries.santiagocaruso.com.ar/illustrated-book.html
Nos interesa también cómo  la personalidad del  ilustrador se refleja en interpretaciones de diferentes libros. Es interesante compararlas , a partir del estudio de su página. Para adelantar dos ejemplos:
Santiago Caruso: EL HORROR DE DUNWICH de  Lovecraft








Santiago Caruso: LA CONDESA SANGRIENTA , de Alejandra Pisarnik









Mihaela Radulescu/28 de abril del 2014